LA RELEVANCIA DE LAS EMOCIONES 3ª Parte

LA RELEVANCIA DE LAS EMOCIONES: 3ª parte

Con frecuencia, vemos que las cosas que funcionan es debido a que nos hacen sentir emociones. Vamos a citar algunos ejemplos que ilustran esta afirmación, y que vemos habitualmente: uno de ellos sería el cine, y el otro los deportes, con su máximo exponente el fútbol.

He mencionado dos industrias que están totalmente ensambladas en la cultura, y que además generan grandes dividendos, la razón es muy sencilla: «hacen sentir emociones». En el cine, cuando vemos en las películas distintas situaciones que se presentan, además de estar muy bien reflejadas y respaldadas por un buen guión, nos pueden hacer reír mucho y sentir mucha alegría; o bien nos pueden tener en una situación de ansiedad anticipatoria por un posible peligro durante 90 minutos, cuando es una trama de intriga policial; o sentir mucho miedo cuando intuimos que la escena transita por situaciones muy amenazantes. También, podemos llegar a llorar cuando se reflejen situaciones muy tristes que muestran ciertas pérdidas, o la no realización de determinados sueños.

Muchísmo miedo – «El resplandor

Y el fútbol, ejemplifica el hecho de «sentir emociones» de forma más intensa, ya que es más participativo al ser en directo, asimismo, con la particularidad de que se comparte con mucha más gente; en grupo las emociones se contagian. Cuando un determinado jugador del equipo al que pertenecemos está haciendo una excelente jugada y está sorteando brillantemente a los jugadores del equipo contrario, se puede sentir una expectación que raya en la ansiedad, si consigue que la jugada llegue a buen término metiendo un gol, la alegría que nos invade es inmensa, pero si falla en su intento sentimos mucha desilusión y por consiguiente frustración, pudiéndonos llevar muy fácilmente al enojo porque no hemos conseguido que nuestro equipo ganase. Aquí vemos como la secuencia emocional se presenta de la siguiente manera: la emoción que se da primero es la tristeza debido a la frustración, la desilusión por no haber conseguido algo que deseábamos; si continuamos en ese estado nos pondremos tristes durante un buen rato. Pero como la tristeza (sería la emoción primaria) es una emoción que en cierto sentido nos desvitaliza, es como si se nos apagase la energía, entonces nuestro cerebro selecciona otra emoción que es la rabia (sería la emoción secundaria), una emoción que nos robustece, nos hace sentir más activos, y por lo tanto, no reflejamos ante el equipo contrario el haber sido vencidos. Pero, esto tiene el gran inconveniente, de que estamos expresando una emoción (la rabia) que no está acorde a lo que sentimos en primera instancia, que fue la tristeza por la desilusión de haber perdido. Es mejor expresar la emoción que se da en primer lugar, porque ello facilita que la misma no se quede estancada en nuestro interior, haciéndonos sentir mal debido a que la misma no se ha expresado en su totalidad. La emoción se nos queda atascada, y ello conlleva una gran molestia por algo que en su debido tiempo no se le ha dado la expresión requerida, no se ha asimilado, es como si la emoción se nos quedase «atragantada», siendo muy desagradable el sentir que algo no se ha «digerido».

Otro campo que está generando unos dividendos multimillonarios es el de los vídeo-juegos, es una industria en la cual el equipo profesional que la forma, va desde los creadores gráficos visuales hasta psicólogos que monitorizan los juegos haciendo que se generen un amplio abanico de emociones, sin dejar ninguna aparte. Y ese cúmulo de sensaciones y emociones que sentimos cuando estamos jugando, nos adentra en una aventura sin igual, en la cual aplicamos nuestro ingenio y sentimos determinadas emociones cuando se nos presentan determinadas situaciones, como ser el poder vencer al enemigo, o escapar de una situación peligrosa, o resolver un enigma para alcanzar ganar la partida.

Como podemos ver con los 3 ejemplos citados, que el mundo de las emociones tiene una papel fundamental en la construcción de la experiencia vital. Sin emociones, ¿cómo podríamos explicarnos la existencia? Lo más probable es que pereceríamos. Darwin dio un papel fundamental a las emociones en la cuestión de la evolución; en su libro «El origen de las especies», estudió no sólo los caracteres físicos que presentaban los distintos grupos de animales, sino que observó que estas características físicas cambiaban, funcionaban a modo de señales, como forma de respuesta ante determinadas circunstancias ambientales, bien fuera ante la amenaza, el acercamiento del cortejo, etc. Extrapolando esto al ser humano vemos que cada una de las emociones posee unas señales únicas, que se presentan en el rostro, (cambios faciales), en la voz (entonación, intensidad, volumen), en la postura (acercamiento, alejamiento, encogimiento)

Las emociones, cumple unas funciones importantísimas en el desarrollo de las personas, están presentes en todas las relaciones y en todos los ámbitos, llegando incluso a motivar o a determinar nuestra vida.

Continuamos con más temas emocionales en la próxima publicación.

Un cordial saludo

Edison Meneses Torre

Si te gusta mi Página o conoces a alguien que pueda necesitar de mis Servicios, por favor comparte..

Deja un comentario

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable Edison Meneses Torre .
  • FinalidadModerar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Su consentimiento.
  • Destinatarios Profesional Hosting.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies. Puedes ver aquí la política de cookies.    Ver Política de cookies